viernes, 11 de febrero de 2011

XXIII Congreso Nacional Ordinario de la CTM


El día de hoy rindió protesta Adrián Jesús Sánchez Vázquez como secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana de la CTM, para el periodo 2011 - 2017.



Asistí a este evento y tuve la fortuna de saludar a Javier Lozano, secretario del Trabajo; el sr. Joaquín Gamboa Pascoe, líder de la CTM; el senador Carlos Aceves del Olmo; y el representante de la OIT en México, Germán López.



Durante la ceremonia también se llevó a cabo la Toma de Protesta del Comité Ejecutivo Nacional de este sindicato.


miércoles, 9 de febrero de 2011

Propuesta de carta de navegación para México, Los sentimientos de una nueva nación.

1. En la última década hemos visto cómo se diluyó la posibilidad de un nuevo proyecto de nación. La consolidación de un régimen democrático exigía una modernización del andamiaje institucional, acorde a las necesidades de una ciudadanía cada vez más exigente y demandante, sin embargo, nuestra democracia se quedó trunca y el país, a todas luces, perdió el rumbo.

2. Tenemos una disminución del Estado mexicano, cuyos desbalances se inclinan hacia los poderes tecnocráticos en detrimento de la soberanía popular y el desarrollo.

Hemos visto también que la democracia mexicana no ofrece por sí misma un terreno propicio para la buena acción de gobierno o de la gobernabilidad, pues vivimos un régimen democrático superpuesto a un sistema defectuoso y carente de instituciones fuertes que garanticen un estado de derecho efectivo.

3. Queda mucho para formar un gobierno de certidumbres que recupere las oportunidades de bienestar y desarrollo de las mayorías.

Somos parte de la región más desigual del mundo en la distribución del ingreso: México tiene un coeficiente de Gini de 0.51 que indica que no se han disminuido las desigualdades en el país desde 2002 y que la tendencia de inequidad se volvió a incrementar desde 2006.

4. En este contexto, el PRI se encuentra ante la gran oportunidad de convertirse en el motor de la innovación institucional que México demanda. Podrá hacerlo en la medida que logre construir, mediante la negociación, un nuevo modelo de desarrollo que genere bienestar, que mejore las instituciones con visión de valor público, con legitimidad; que concrete la consolidación pendiente de la democracia.

Es decir, se la tiene que jugar con las ideas y la iniciativa ciudadana para reflejar los nuevos sentimientos de la nación.

5. Y este proyecto nacional debe ante todo apuntalar el prestigio de las instituciones democráticas, de los poderes representativos del Estado, y del servicio público. Necesitamos que la población recobre la confianza en las instituciones, en los políticos y sobre todo, en la política como herramienta fundamental para lograr acuerdos y generar consensos.

6. Para lograrlo, es imperativo impulsar la rendición de cuentas, buscar una reforma constitucional que permita la reelección de los parlamentarios y que incentive a éstos a rendir cuentas a los electores y transparentar con más eficacia el flujo de dinero de los partidos políticos.

7. El prestigio institucional se dará en la medida que se tengan funcionarios públicos idóneos, elegidos a través de un servicio civil de carrera que combata la improvisación y fortalezca la profesionalización del servicio público.

8. Sólo con un Estado renovado en sus capacidades e instituciones daremos el salto de calidad en innovación y tecnología para impulsar la competitividad.

Esto nos impone el reto de crear un Sistema de Alta Dirección Pública como en los países desarrollados que nos permita mejorar la administración de los recursos y las tareas.

9. Por otro lado, el proyecto de nación no se puede completar sin una agenda que fortalezca el estado de derecho y la creación de una cultura de la legalidad, con policías e instituciones judiciales que contrarresten la impunidad y atajen de fondo la cultura de la corrupción.

Pensar en un Poder Judicial independiente de los otros poderes y con la capacidad de vigilancia horizontal hacia el Legislativo y Ejecutivo es fundamental.

10. Sin embargo, para reconstruir el proyecto de nación es menester identificar los disensos y resolverlos mediante un pacto de gobernabilidad que establezca con toda claridad una carta de navegación para el país, que se concrete en políticas públicas pertinentes, haciendo un balance entre la capacidad de desarrollo, la soberanía popular y la distribución social del conocimiento; que armonice la igualdad y la libertad, lo común y lo diverso.

herrerafidel@hotmail.com

www.fidelherrera.blogspot.com

www.nuevanacion.org

jueves, 3 de febrero de 2011

Fiestas de Tlacotalpan

Con entusiasmo asistí el día de ayer 2 de febrero a las tradicionales Fiestas de la Candelaria en Tlacotalpan. Felicité al Dr. Javier Duarte de Ochoa y a su esposa Karime Macías por esplendidas fiestas. Tlacotalpan, un orgullo que llevamos los veracruzanos en el corazón.

FHB

miércoles, 2 de febrero de 2011

El rumbo de una nueva nación

1. Los índices de pobreza, desempleo y carestía se han elevado en los gobiernos de la alternancia panista de forma alarmante.

Durante el último gobierno priísta el crecimiento del producto interno bruto (PIB) fue de cuatro por ciento, mientras que en los gobiernos panistas ha bajado a 2.15 por ciento (con Vicente Fox) y en lo que va del gobierno de Felipe Calderón, a 1.12 por ciento.

2. Los precios de los alimentos y los energéticos se dispararon en los últimos años. Entre las cifras del último estudio del grupo legislativo del PRI en el Senado, por ejemplo, se menciona la tarifa promedio de la electricidad: aumentó 133 por ciento de 1999 a 2009.

El diesel 130 por ciento, dice el mismo estudio.

La tortilla ha elevado su precio 190 por ciento de 2002 a la fecha. Incluso, de enero de 2008 a enero de 2009, el precio de la canasta básica se incrementó en casi 100 por ciento.

3. Entre 2006 y 2008 la tasa de desocupación se elevó de 2.2 a 5.4 por ciento, mientras que en ese mismo periodo, la población nacional en pobreza alimentaria creció.

En la última década se diluyó la posibilidad de un nuevo proyecto de nación.

4. La consolidación de un régimen democrático exigía modernizar el andamiaje institucional, para hacerlo acorde a las necesidades de una ciudadanía cada vez más exigente y demandante. Sin embargo, nuestra democracia se quedó trunca y el país, a todas luces, perdió el rumbo.

La democracia mexicana tiene que dejar atrás un sistema defectuoso y carente de instituciones fuertes. Debemos formar un gobierno de certidumbres, que recupere la confianza de la ciudadanía creando oportunidades de bienestar y desarrollo.

5. Somos parte de la región más desigual del mundo en la distribución del ingreso. En este contexto, el PRI se encuentra ante la gran oportunidad de convertirse en el motor de la innovación institucional que México exige. Podremos hacerlo en la medida que construyamos, mediante la negociación, un nuevo modelo de desarrollo que genere bienestar, que mejore las instituciones con legitimidad, que concrete la consolidación de la democracia.

6. La iniciativa ciudadana está en los sentimientos de una nueva nación. Este proyecto nacional debe ante todo apuntalar el prestigio de las instituciones democráticas, de los poderes representativos del Estado y del servicio público.

Necesitamos que la población recobre la confianza en las instituciones, en los políticos pero, sobre todo, en la política como herramienta fundamental para lograr acuerdos y generar consensos. Para conseguirlo, es necesario fomentar la rendición de cuentas.

7. El prestigio institucional se dará en la medida que se tengan funcionarios públicos idóneos, elegidos a través de un servicio civil de carrera que combata la improvisación y fortalezca la profesionalización del servicio público.

Sólo con un Estado renovado en sus capacidades e instituciones daremos el salto de calidad en innovación y tecnología para impulsar la competitividad.

8. El proyecto de nación no se puede completar sin una agenda que fortalezca el estado de derecho y la creación de una cultura de la legalidad, con policías e instituciones judiciales que contrarresten la impunidad y atajen de fondo la cultura de la corrupción.

Pensar en un Poder Judicial independiente de los otros poderes y con la capacidad de sustentar una vigilancia horizontal hacia el Legislativo y Ejecutivo, es fundamental.

9. Para reconstruir el rumbo de la nación es menester identificar los disensos y resolverlos mediante un pacto de gobernabilidad. Debemos establecer una carta de navegación para el país, que se concrete en políticas públicas pertinentes; que armonice la igualdad y la libertad, lo común y lo diverso.

Debemos elevar el debate público a partir de puntos específicos: se trata de fijar una agenda con rigor, con rendición de cuentas, y no con declaraciones vacías.

10. Existe una base social amplia que está dispuesta a integrarse a este esfuerzo de cambio y transformación, formada por una nueva clase media moderna e integrada a las tecnologías del conocimiento. Sin embargo, requiere el apoyo del Estado para detonar su capacidad emprendedora.

Por lo mismo, necesitamos una reforma al sistema federal que nos permita una distribución más equitativa de los recursos a las entidades del país, además, de fortalecer los programas de apoyo a la educación, a la salud, a la vivienda, para construir una nueva nación.

miércoles, 26 de enero de 2011

Alimentación para un México fuerte con mexicanos fuertes, Los sentimientos de una nueva nación

La mayoría de los países defienden comercialmente al sector agrícola y lo insertan en políticas públicas de desarrollo tecnológico como el mejoramiento de semillas, de infraestructura e incluso de tareas de expansión agraria.

La Unión Europea mantiene a la fecha programas de apoyo a su campo.

También los hay en Asia, en África e incluso en Estados Unidos.

Por lo tanto, es necesario revalorar el papel del sector agropecuario en el desarrollo económico, y otorgar a los problemas del campo el carácter de asuntos de seguridad nacional.

Para la economía nacional, los sectores agrícola y agropecuario son fundamentales para lograr la soberanía alimentaria.

Además, ofrecen grandes ventajas en ramas industriales muy diversas, que van desde las actividades de transformación hasta la distribución comercial de productos.

El campo es también una herramienta fundamental para generar divisas y, con una planeación adecuada, nos ayuda a proteger el medio ambiente, la biodiversidad y la propia cultura nacional, de la que la tradición alimentaria ha sido un soporte fundamental.

En el siglo XXI, 20 millones de mexicanos no tienen seguridad alimentaria ni patrimonio alimentario.

El deterioro ambiental sigue creciendo, el agua se termina, la erosión del suelo avanza, y la productividad y la competitividad son bajas.

La política económica nacional ha orientado sus esfuerzos a las economías de gran escala, dejando al margen a la mayor parte del territorio, particularmente a las poblaciones rurales e indígenas, en donde la producción doméstica aún tiene mucha relevancia.

Ahora en este año la estabilidad de precios es fundamental.

Por poner sólo un ejemplo, el limón está por encima de los 30 pesos el kilo (hay lugares donde llega a 50 pesos).

Con el salario mínimo de 2011 (58 pesos diarios) un trabajador no podría comprar ni siquiera dos kilos de limón.

Lo mismo ha pasado con el tomate (diez pesos el kilo), con el chile (diez o 12), la cebolla está por encima de los 11 pesos, el aceite cerca de los 20 pesos.

Tenemos que trabajar en conjunto para lograr esa ansiada estabilidad.

La falta de una visión hacia el desarrollo rural sustentable ha ocasionado que la productividad del campo mexicano se minimice, al mismo tiempo que aumenta nuestra necesidad de importar productos agrícolas.

Este círculo vicioso no termina ahí.

La falta de apoyo al sector primario se ha traducido en una creciente migración de la población rural hacia los centros urbanos o hacia Estados Unidos, en busca de mejores oportunidades laborales.

Por estas razones el campo mexicano demanda soluciones efectivas y acciones inmediatas.

Una nueva nación demanda un país bien alimentado, un país próspero en el que nuestros niños crezcan con una alimentación balanceada.

Los sentimientos de una nueva nación proponen el trabajo en conjunto del Gobierno con la sociedad.

Pero, además, es necesario que pongamos atención en la operatividad y eficacia de programas como Oportunidades, el Seguro Popular, Proárbol y los de Atención a Adultos Mayores, porque la política social de nuestro país debe avanzar hacia una mayor transparencia en su ejercicio, y buscar deshacerse de prácticas que comprometen su efectiva aplicación.

La crisis alimentaria no se debe a la falta de alimento, sino de una falta de planeación.

Por eso debemos atender la creación de una política mexicana para la alimentación, para que exista un proceso de distribución funcional.

La solución es integral, pues debemos reforzar la educación, pero no podemos dejar de lado el apoyo al campo mexicano.

Después de tantas inversiones públicas cuantiosas contra la pobreza, el país tiene a la mitad de su población viviendo en algún tipo de miseria -alimentaria, patrimonial o de capacidades.

La política social es indispensable para compensar la desigualdad y promover el desarrollo individual y colectivo del pueblo mexicano.

Debemos enfrentar esta época con el combate a la pobreza, con instrumentos que puedan fortalecer el desarrollo del campo mexicano, y de la creación de empleos en todo el país.

Por eso ahora debemos entrar en una etapa de precisión y puntualidad: es hora que desde el Congreso se perfilen los acuerdos que requiere México.


Y con estos acuerdos, podríamos darle a la nación la igualdad de posibilidades a la que nos obligan nuestras leyes.

No podemos tolerar la escalada en los precios: queremos un país en el que los salarios alcancen para adquirir los productos básicos para el desarrollo de la familia.

La solución se requiere de inmediato para el desarrollo de una nueva nación.

miércoles, 19 de enero de 2011

El Acuerdo Nacional, Los sentimientos de una nueva nación

Necesitamos transformar el presidencialismo

Si bien nuestro modelo institucional construido por los diputados constituyentes establece la división y el equilibrio de Poderes, la conducción de la vida pública ordenada y con progreso de la nación se debió en gran medida al liderazgo y capacidad de nuestros Presidentes para lograr consensos.

Estudiosos del tema acuñaron el concepto de la preminencia de las funciones metaconstitucionales del Presidente para explicar sus habilidades de suma y consenso, así como la estabilidad que dio al país durante varias décadas de crecimiento y paz social.

La buena marcha de la nación y sus instituciones en la segunda mitad del siglo pasado prepararon el terreno para la formación de una sociedad participativa, expresiones partidistas sólidas y competitivas, y el arribo de la regularidad democrática, en la que ni el triunfo es para siempre, ni éste es previsible previamente a los procesos electorales.

Con la llegada de la alternancia, los Gobiernos divididos y el régimen de partidos fuertes debemos pensar cómo y hacia dónde transformar el presidencialismo, signo fundamental de la democracia mexicana del siglo XX.

Si lo hacemos, lograremos superar las barreras de comunicación entre los distintos Poderes Públicos.

Si lo hacemos, podremos construir reglas electorales para aumentar la participación ciudadana y fortalecer la credibilidad del mexicano en sus políticos y sus instituciones.

En la opinión pública internacional se dice que el nuestro es de los pueblos que menos cree en su Gobierno y en sus instituciones.

La revaloración de nuestro presidencialismo debe partir de revisar el sistema federal para aprovechar sus ventajas: mejores inversiones, compromisos claros con la sociedad, incluso con medidas que ayuden a eliminar la corrupción.

El senador Manlio Fabio Beltrones propuso la modernización del Sistema Presidencial Mexicano.

Para ello propuso siete "erres" importantes para conseguir esa modernización, a través de distintos matices parlamentarios que, seguramente, fortalecerían la funcionalidad del presidencialismo mexicano.

Entre otras facultades propuso:

Ratificación de los nombramientos del gabinete por el Senado.

Reelección legislativa y en municipios, a efecto de que la rendición de cuentas determine el sufragio ciudadano.

Reorganización del Gobierno federal suprimiendo duplicidades y reduciendo los altos mandos burocráticos.

Referéndum en reformas constitucionales importantes, con excepción de temas fiscales, electorales y de seguridad nacional.

Revocación de mandato en aquellos casos de notoria ineficiencia, incompetencia o conducta lesiva de los servidores públicos electos.

Rendición de cuentas que se base en el Plan Nacional de Desarrollo, combinado con el nuevo formato del informe presidencial, con la figura de la pregunta parlamentaria y la comparecencia bajo protesta de decir verdad.

Regulación económica moderna en la cual diversas comisiones como la Cofetel, la Reguladora de Energía y la de Competencia sean autónomas, funcional y operativamente.

En estas iniciativas coinciden Los Sentimientos de una Nueva Nación, pues son el marco de medidas estratégicas que plantean cómo el Ejecutivo federal, sin dejar la figura presidencial, puede construir políticas públicas eficaces.

Además se pueden construir políticas consensuadas, aceptadas por sus beneficiados y avaladas por todas las fuerzas políticas concurrentes.

La salud, la educación, el combate a la marginación, el aumento de la productividad, el cambio climático, la digitalización, entre otros, son programas sectoriales que requieren estímulo y aliento; requieren además de inversión pública y programas eficaces.

La reforma del presidencialismo es la primera pieza de una reforma mayor; es sin embargo el paso primero sin el cual no es posible dar otros: ¿para qué y hasta dónde? La respuesta es clara: debemos cambiar para mejorar pero sobre todo, cambiar para gobernar y dar resultados utilizando los instrumentos de política institucional.

Este es el camino hacia una nueva nación de justicia y libertades.

miércoles, 12 de enero de 2011

Los sentimientos de una nueva nación, La reforma urgente

Necesitamos reactivar el empleo, para que todas las familias mexicanas mejoren. La llegada del siglo XXI nos obliga a construir herramientas novedosas y eficientes en el servicio público.

La situación en la que viven los más pobres de nuestra sociedad nos exige actuar con audacia y rapidez.

El senador Manlio Fabio Beltrones tiene razón al preguntarse cuál es el camino que estamos construyendo para México. El Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República asegura que la transición demográfica es un cambio significativo en la próxima década, que debe ser razón para tomar decisiones a tiempo.

Este es el momento de crear empleos y dinamizar el mercado interno; es el tiempo de atraer mayores capitales y consolidar el desarrollo nacional. Es el tiempo de las reformas que nuestro país necesita.

Debemos ser capaces de hacer crecer nuestra economía a ritmos más acelerados. Para ello necesitamos un programa para México que genere empleo para los futuros cinco millones de jóvenes que entrarán al mercado laboral en los próximos años.

Tenemos la obligación de trabajar por los que en veinte años serán adultos mayores y necesitarán un sistema de pensiones que les resuelva sus necesidades más apremiantes.

El trabajo debe ser muy amplio y tiene que llegar a las comunidades más alejadas. Debemos llegar a los indígenas, a los campesinos, a los obreros. Debemos ayudar a las mujeres y a los niños; a los trabajadores, a las cabezas de familia, los adultos mayores que enfrentan nuevos obstáculos en su vida y su salud.

Debemos trabajar por todos aquellos que requieren de un programa de seguridad social; todos aquellos que necesiten mejor educación y mayores oportunidades para el desarrollo de su familia.

Reformar es también una actividad política. En los próximos 10 años el país incrementará su fuerza laboral. Debemos construir desde las instituciones un acuerdo que nos permita generar empleos, disminuir la pobreza y mejorar la calidad de vida de la familia mexicana.

El consenso debe surgir de la convicción, y sobre todo, de la determinación y convencimiento de que México requiere ajustar el rumbo.

Desde el Congreso de la Unión se pueden construir los acuerdos para que el 2011 pueda ser el año del crecimiento en el empleo y la seguridad.

La reforma urgente implica cambios en el gobierno. Una reforma política es inaplazable.

Los nulos resultados de la administración federal hacen evidente la necesidad de articular "propósitos comunes", como lo menciona el senador Beltrones.

Por eso las instituciones de México deben ser las que den el ejemplo a los ciudadanos. Desde ellas debemos evitar el uso de los recursos públicos para fines electorales, debemos fortalecer al Estado como rector de la economía para fomentar el trabajo.

Dice el Gobierno federal que durante 2010 en México se generaron cerca de 700 mil empleos, el mejor registro en los últimos 14 años. Sin embargo, son insuficientes para incorporar año con año a más de un millón de jóvenes que ingresan a la actividad productiva.

Tenemos que definir el rumbo que vamos a tomar en el futuro.

Los problemas más urgentes que debemos resolver son la pobreza y la desigualdad. De igual modo tenemos que encontrar soluciones a la falta de oportunidades para el empleo y disminuir los altos índices de violencia que tenemos en algunas zonas del país.

Ahora es tiempo de construir una nueva nación, con un gobierno capaz de atender a la población, y sobre todo, capaz de entregar resultados.

Asumamos la responsabilidad a través de un programa incluyente, que erradique la desigualdad y que mejore la calidad de vida.

A partir de una alianza con los diversos sectores sociales, podemos construir un verdadero programa para México, que nos permita entrar en la ruta del crecimiento.

La raíz republicana en México nos recuerda que tenemos que poner por delante los intereses de nuestro país con el objetivo de fomentar el desarrollo y el crecimiento.

Ahora que sufrimos una crisis en la seguridad de nuestras familias, tenemos que trabajar por un país unido, consciente, que pueda disminuir sus índices de violencia, que pueda crecer en sus indicadores económicos.

Por eso con gran determinación buscamos articular todos los esfuerzos que nos permitan reformar la producción del campo y las ciudades.

La integración de nuestro país debe ser construida desde un programa nacional de crecimiento, que fortalezca a los gobiernos municipales y estatales.

Debemos encontrar las soluciones de fondo para construir una nueva nación.

martes, 4 de enero de 2011

ESTA ES LA HORA DE CUMPLIRLE A MÉXICO: FIDEL HERRERA BELTRÁN

  • Coincidió en la urgencia de emprender las reformas estructurales que requiere el país.
  • Demandó del ejecutivo federal acatar con el mandato constitucional.
  • Debe abocarse a consolidar el diálogo político para salir del estancamiento.
  • La población demanda empleos y seguridad.

El exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, estuvo de acuerdo en la urgencia de emprender las reformas estructurales que demanda el país para salir adelante y no detener el desarrollo y el progreso. Esta Es la hora de cumplirle a México, enfatizó.

“Esta es la hora de trabajar por el bien de México, por el bienestar de las familias. Es la hora de fortalecer y consolidar la economía para crecer. No son momentos de hacer a un lado los compromisos. El ejecutivo federal tiene que cumplirle al pueblo, porque ese es un mandato constitucional”, puntualizó Herrera Beltrán.

Por ello, dijo, urge, una reforma política para la renovación de poderes federales, que asegure la viabilidad de la nación, que garantice la tranquilidad y que permita emprender proyectos que permitan el desarrollo, y destacó que en estos dos últimos dos años de administración gubernamental, el Presidente Calderón deberá construir el andamiaje que consolide el diálogo político entre las fuerzas, porque sólo de esta manera será posible salir del estancamiento y abatir los niveles de pobreza y desempleo.

Herrera Beltrán coincidió con el senador Manlio Fabio Beltrones en el imperativo de enfrentar los problemas nacionales con la ley en la mano, y se pronunció porque el Ejecutivo Federal tome las decisiones que sean las más acertadas para asegurar el futuro de México.

“Este es el momento de apuntalar al país con generación de empleos, con inversiones, con el establecimiento de empresas”, puntualizó el ahora consejero político del PRI.

Refrendó que es menester atender una de las principales demandas de la población, como el de la seguridad. “Las familias reclaman certidumbre, justicia, tranquilidad. Ese es uno de los principales ejes en los que se debe de trabajar”, enfatizó.

El exmandatario de Veracruz recalcó que desde el Congreso el priísmo ha aportado las leyes y mecanismos para que el gobierno federal dé las soluciones que más convienen al país. “El chiste es poner en marcha todo el trabajo legislativo que se ha desarrollado, no de ahora, sino desde tiempo atrás”, subrayó.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

La familia mexicana

Debemos buscar las soluciones más adecuadas para que todos los niños tengan la alimentación que se merecen, una educación de alta calidad que nos permita formar jóvenes preparados para los retos de la economía, del crecimiento y del futuro.

Por eso, los sentimientos de una nueva nación tienen como pilar fundamental a la familia mexicana.

Tenemos que crear los empleos que los padres de familia necesitan para darle felicidad a sus hijos y un crecimiento adecuado.

Es urgente también crear nuevas oportunidades para las madres solteras.

Por ellas y los niños de México debemos mejorar los servicios de salud y la asistencia social.

El 2011 debe ser el año del crecimiento económico.

Lo podemos lograr a través de programas de apoyo directo a la población, pero también con proyectos productivos para fortalecer a los pequeños y medianos empresarios de las zonas más necesitadas.

Para ello nos hemos dado a la tarea de comenzar un programa para todas las zonas metropolitanas de México.

Esto no quiere decir que habremos de olvidar al campo mexicano.

Esta debe ser la ruta para lograr en el próximo año un verdadero estallido en la creación de empleos, en el crecimiento económico y, sin lugar a dudas, en la seguridad de todos nuestros ciudadanos.

Debemos reconocer problemas, y a partir de su reconocimiento público, encontrar las soluciones mexicanas a la pobreza, a la desigualdad y a la falta de oportunidades.

Para lograrlo necesitamos acuerdos que vayan por encima de los intereses de un grupo o de un partido.

Tenemos que hacer un verdadero consenso nacional para crear el primer programa mexicano de gobierno para el siglo XXI.

Una nueva nación necesita seres humanos mejores, porque si no es muy posible que las crisis sigan siendo recurrentes, y es seguro que viviremos en la tensión y en la angustia.

Necesitamos nuevos ciudadanos que sean capaces de evolucionar, que sean responsables de sí mismos para que puedan hacer a su gobierno responsable.

Queda claro, en cualquier caso, que ninguna reforma social, programa o ley surtirá efecto a menos que tenga como prioridad satisfacer las necesidades básicas de la familia mexicana.

La primera tarea es unir a México y volverlo dinámico.

Lo que nuestra gente quiere es un ingreso decoroso.

Por eso, con gran determinación buscamos articular todos los esfuerzos para reforzar la producción del campo y las ciudades.

Nuevamente debemos avanzar unidos para construir acuerdos.

Unidos para generar las condiciones que permitan a la inversión llegar y para generar más puestos de ocupación.

La pluralidad política de México puede ser motor para acuerdos que nos pongan de nuevo en la ruta del crecimiento.

Es ésta una hora difícil, pero es también una gran oportunidad para contribuir a que México siga su camino hacia adelante.

Unamos fuerzas desde la pluralidad de todas las entidades para renovar el orden jurídico nacional, de la misma manera que se hace en la Confederación Nacional de Gobernadores.

Los canales institucionales son, antes que una lucha electoral, el camino establecido para resolver los problemas de nuestra sociedad, disminuir las carencias y promover el progreso de cada uno de los habitantes.

Es muy importante para el desarrollo de una comunidad que sus miembros conozcan las políticas públicas que existen en otras latitudes, para solucionar las distintas necesidades sociales a las que nos enfrentamos, sobre todo en estos momentos cuando la situación está cambiando política y económicamente en todos los rincones del planeta.

Tal es el caso de los países europeos, de Estados Unidos, de China, India, Rusia y Brasil.

México tiene que encontrar la ruta interna que nos permita integrarnos a la economía internacional con mejores productos, con mayor calidad entre nuestros intercambios, y así, lograremos la estabilidad y el crecimiento económicos.

Las muy diversas regiones que confluyen en México nos obligan a generar acuerdos para el fortalecimiento del campo, de la industria, así como de los servicios para formar una nueva nación.

Fidel Herrera Beltrán.

martes, 28 de diciembre de 2010

EL PRINCIPAL COMPROMISO PARA EL PRÓXIMO AÑO ES CREAR EMPLEOS SUFICIENTES: FIDEL HERRERA


Fundamental, fomentar el desarrollo de las zonas metropolitanas.


Durante su administración, Veracruz fue de los estados con menos desempleo a nivel nacional.


Es necesario generar inversiones y crear nuevas empresas.


El exgobernador veracruzano, Fidel Herrera Beltrán, reiteró que el principal compromiso para el próximo año es generar los empleos que demanda la población mexicana, y subrayó que en la medida en que se cumplan las expectativas se fortalecerá la economía nacional.


Recordó que durante su administración al frente de los destinos del estado de Veracruz, la entidad ocupó los primeros sitios en lo que hace a creación de fuentes de trabajo, y de ello existen registros del Instituto Mexicano del Seguro Social.


Con inversiones, con nuevas empresas, “en Veracruz se lograron generar los trabajos que demandaba la población, principalmente los jóvenes”, recalcó el ahora consejero político del Partido revolucionario Institucional.


Veracruz, subrayó, ha sido uno de los estados con menores índices de desempleo a nivel nacional.


Eso es lo más importante, refrendó Herrera Beltrán, contar con empleos y las oportunidades que quiere la población.


Subrayó que desde su nuevo desempeño dentro del Revolucionario Institucional, pugnará porque la ciudadanía tenga posibilidades de acceder a mejores niveles de bienestar, que tenga ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades, para contar con una vivienda digna, para que no falten los alimentos en las mesas familiares.


Ese, recalcó, es el principal desafío para el 2011, y el PRI, con sus gobiernos, con sus legisladores, concretará acciones para que la población tenga oportunidad de una vida digna.


Recalcó que este es el momento de crear empleos y dinamizar el mercado interno, es el tiempo de atraer mayores capitales para c consolidar el desarrollo nacional.



En Veracruz, enfatizó, se logró un crecimiento económico fundamental, con generación de empleos, con tasas inferiores de natalidad y con un gran potencial de inversiones.


Veracruz, dijo, ahora requerirá de una nueva distritación toda vez que se ha incrementado el número de electores. Es un estado pujante, que debe servir de modelo para hacer que México sea un país en pleno desarrollo y que ofrezca bienestar a todos sus habitantes.


Puntualizó las acciones que encabezó para el desarrollo de las zonas metropolitanas, tarea que continuará ahora desde el Partido Revolucionario Institucional, donde se desempeña como consejero político.

Niño Edgar González Recibió regalos.

Perote, Ver. a 28 de diciembre de 2010. El niño Edgar Enrique Hernández Hernández, quien es conocido como el niño milagro, ya que sobrevivió después de haber sido contagiado de influenza porcina en la localidad de la Gloria, Municipio de Perote. Recibió junto con su familia regalos en esta navidad de parte del Dr. Fidel Herrera Beltrán.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Convoca Fidel Herrera Beltrán a emprender acciones contra la inseguridad que flagela al país

Urge garantizar la tranquilidad de los mexicanos.

· Llama a los gobierno federal, estatales y a legisladores a unir esfuerzos.

· El 2011 será un año de retos y compromisos.

· La ciudadanía exige justicia y equidad.

· El PRI se consolidará como la mejor opción de gobierno.


El exgobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán convocó a los gobiernos federal, estatales y a los legisladores a redoblar el paso y conjuntar esfuerzos para concretar acciones para combatir la inseguridad y a la delincuencia organizada, que tanto flagela a la nación. “México reclama medidas enérgicas para garantizar la tranquilidad a la ciudadanía”, puntualizó.

Resaltó que con justicia y equidad se logrará el bienestar de las familias, el avance del país y el crecimiento económico que demanda la nación entera. “El próximo tendrá que ser un año de resultados concretos, contundentes en el combate al crimen organizado. Ya es justo y urgente que todos los mexicanos vivamos tranquilos”, enfatizó.

Asimismo, Herrera Beltrán se pronunció por agilizar y consolidar la infraestructura del país, que es fundamental para el desarrollo y progreso del país, al tiempo que resaltó que el 2011 será un año de retos y compromisos que reclaman de la unidad de todos los mexicanos.

El próximo año debe ser de crecimiento sostenido, de atraer más inver4siones, establecer empresas y generar los empleos que demanda la población, fundamentalmente los jóvenes que han concluido sus carreras profesionales y que no han encontrado donde ocuparse activamente, subrayó el consejero político del Partido Revolucionario Institucional.

Estos son tiempos de reflexión, unidad y de mucho trabajo para alcanzar los más grandes objetivos a favor de los mexicanos. “No son momentos de descanso, sino de redoblar el paso para que las familias mexicanas tengan garantizado su bienestar”.

Con la cohesión de los mexicanos, con el trabajo coordinado de los gobiernos federal y estatales y de los legisladores, será posible lograr un México justo, equitativo que ofrezca oportunidades a toda la ciudadanía, comentó el exmandatario veracruzano.

Indicó que para él se abre un nuevo camino dentro del Partido Revolucionario Institucional para colaborar intensamente en esos objetivos, ya que entre sus responsabilidades estará la de apoyar y laborar a favor de las zonas metropolitana del país, las cuales merecen especial atención.

Fidel Herrera refrendó en sus nuevas tareas, trabajará cercano a la gente, en contacto permanente con la ciudadanía para escuchar sus reclamos y buscar las soluciones más viables.

“En el 2011, el PRI se consolidará como la mejor opción de gobiernos con los cuadros más experimentados, se fortalecerá como un partido ganador, responsable, exitoso, un partido que sí sabe gobernar”, recalcó finalmente.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

La reforma del Estado

El senador Manlio Fabio Beltrones comentó no hace mucho: "Si aspiramos conformar a un nuevo régimen político, que supere el déficit de representación del México plural que hoy somos, la cuestión social tiene que ocupar un lugar de prioridad indiscutible".


Desde el Senado se han planteado cinco puntos trascendentales:


1.- Mejorar nuestro régimen político.


2.- Modernizar nuestro sistema electoral.


3.- Modernizar nuestro Sistema de Procuración y Administración de Justicia.


4.- Federalismo efectivo.


5.- Garantías sociales.


Los esfuerzos por modernizar al Estado han sido constantes desde fines de la década de los ochenta.


Hablamos de una Reforma del Estado y no de una refundación del mismo, acota el senador Beltrones: la idea es conservar lo útil, transformar lo rescatable y deshacernos de lo que ya no sirve.


La reforma del Estado planteada desde fines de 2006, se propuso restaurar la gobernabilidad democrática del país.


En abril de 2007 se expidió una Ley para la Reforma del Estado que institucionalizó la consulta nacional a que convocaba el Congreso.


Los mexicanos necesitamos una reforma política, pero sólo si va acompañada de una en materia económica.


No podemos pensar en ganar elecciones cuando las mesas de los mexicanos están vacías.


Al mismo tiempo, debemos dotar a los estados de recursos suficientes para crear policías estatales unificadas y devolver la seguridad a las calles.


Vayamos hacia una nueva Convención Nacional Hacendaria para una auténtica reforma fiscal integral que propicie una distribución más equitativa de atribuciones, de obligaciones y de capacidades.


En el marco de las conmemoraciones patrias de 2010, la concordia nacional debe ser el sello que nos distinga para devolverle el rumbo a México.


Necesitamos desarrollar una política de carácter nacional, con grandes líneas de atención ciudadana, de protección al empleo y de cuidado del ambiente.


Por eso ahora debemos entrar en una etapa de precisión y puntualidad: es hora que desde el Congreso se perfilen los acuerdos que requiere México.


Y con estos acuerdos podríamos darle a la nación la igualdad de posibilidades.


Veracruz puede ayudar, unido a la República, a llevar un aliento en estas horas difíciles.


Un aliento que le diga a todos los mexicanos que son más fuertes que los problemas, y que con convicción, desde la construcción de los acuerdos, somos capaces de remontar cualquier dificultad.


En momentos como los que vive la nación, las haciendas públicas deben gobernar en caja de cristal, para administrar con eficacia los escasos recursos que a través de los presupuestos son puestos bajo su tutela, para prestar los servicios y atender los reclamos que la sociedad necesita, sobre todo en materia de obras públicas.


Pero más que nada, en una hora en la que los recursos son escasos, derivados de las restricciones impuestas por las condiciones difíciles de una crisis económica, se hace vital y esencial la labor de vigilancia y de control.


Necesitamos de la participación social para garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y la confiabilidad de las instituciones.


Un gobierno que no escucha y atiende las demandas de su gente no puede llamarse un gobierno democrático y representativo.


Para transformar a la sociedad con la ley, debemos construir los acuerdos que desechen lo obsoleto, lo anacrónico, lo superado, y a partir de una propuesta nueva, que se asiente en un orden jurídico diferente, logremos propiciar la paz social, la justicia social; que se reduzcan pobreza, marginación, abandono y dependencia.


Ha llegado la hora de lanzar un llamado para actualizar las instituciones de la República, para que éstas sean motores del progreso social y político, de la estabilidad y el desarrollo de México; es la hora de revisar todo lo revisable para integrar mejor los poderes públicos, y su relación con la sociedad.


Es deber de todos asumir el reto de nuestro tiempo; hacer frente a nuevos fenómenos que ponen en peligro lo ya logrado: paz, tranquilidad, vida, salud, patrimonio y seguridad, con base en acuerdos.


Somos, y así queremos seguir siendo, una sociedad democrática en la cual todos tenemos la responsabilidad de hacer propuestas concretas y viables para seguir avanzando.


Fidel Herrera Beltrán.

lunes, 20 de diciembre de 2010

El Consejo Político Nacional del PRI

A la memoria de Luis Donaldo Colosio

México está atravesando momentos muy complicados: la crisis de la seguridad, la crisis económica, la crisis alimentaria y en el campo.

Estos problemas necesitan soluciones.

No se puede mirar hacia otro lado ni dejar de lado las responsabilidades.

Pero eso no quiere decir que se necesita mano firme.

La historia nos recuerda que los modelos nacionalistas y militares han hecho mucho daño a la humanidad en todas partes del mundo.

Lo que se necesita es trabajo político.

Para eso hemos construido como nación los partidos políticos, fundamentales para el desarrollo de nuestra democracia.

En particular, el Partido Revolucionario Institucional, del que soy orgulloso militante.

Ahora desde el Consejo Político Nacional hacemos un llamado al consenso, a la unión y no a la unidad.

No es una sola voz la que tenemos que escuchar, somos muchas voces y todos tenemos algo que aportar.

Hoy, en el año del Bicentenario de la Independencia de México y el Centenario de la Revolución, vamos a mandar a todo el país este mensaje de unión, de mexicanos que queremos vivir seguros en el marco de la ley, tener ingresos, combatir pobreza y marginación por la vía del empleo y de la inversión para dejarle un mundo mejor a los que siguen después de nosotros.

A través de mecanismos como el Consejo Político del PRI seremos capaces de concretar las reformas que México necesita, porque nuestra gente tendrá trabajo y, con él, una mayor oportunidad para vivir y progresar.

Hace 200 años el país tomó el camino de la soberanía para vivir la plenitud y no hay más soberanía que la que puede gozar una familia cuando tiene empleo, cuando su producto tiene precio.

En estos momentos debemos elaborar un programa de trabajo que incluya a todas las regiones del país, un programa que dé trabajo, que proponga soluciones reales.

Para llegar ahí tenemos que trabajar unidos.

En el PRI el liderazgo de nuestra presidenta Beatriz Paredes ha sido fundamental para posicionarnos como el partido que genera la mayor confianza entre los ciudadanos.

Somos gobierno en gran parte de los estados y municipios de México.

Tenemos la experiencia y ahora la renovación que se ha hecho desde la dirigencia nacional nos obliga a darle a nuestro país las soluciones que requiere.

Es necesario incluir cuatro puntos fundamentales, aparte de la urgente necesidad de crear empleos para todos los mexicanos:

1. Salud. En la transición española, el Pacto de La Moncloa partió de la responsabilidad asumida por el Estado español de atender a pensionados y jubilados que no gozaban de ningún régimen de prestaciones y también de establecer un sistema de atención geriátrica.

Es urgente ampliar los servicios médicos a todos los mexicanos y dar una atención de alta calidad.

2. Educación. En una hora en la que los recursos son escasos, derivados de las restricciones impuestas por las condiciones difíciles de una crisis económica, se hace vital y esencial la labor de vigilancia y de control.

Necesitamos de la participación social para garantizar la transparencia y la confiabilidad de las instituciones educativas.

Para que sea posible sobrevivir exitosamente a los riesgos graves y lacerantes de la crisis de la economía necesitamos ayudar a las universidades de México.

3. Alimentación. Sabemos que el sector primario es la principal fortaleza del Estado.

Esta inversión resulta primordial en dos sentidos. Por un lado, es una parte medular en la estrategia gubernamental para enfrentar tanto la crisis financiera internacional como la crisis de los alimentos. Por el otro, debemos dar un impulso al campo mexicano, para hacerlo más productivo y eficiente, con miras a que la producción agrícola, pesquera, pecuaria y ganadera tenga un incremento significativo.

Así no sólo logramos salir adelante, sino que incrementamos los niveles de producción en el país.

4. Seguridad. La seguridad es hoy el gran reto de México, y el orden público condición necesaria para la realización de programas y acciones de la República.

El principal de ellos es garantizar un combate efectivo a la pobreza.

La severidad de la crisis económica a la que nos enfrentamos nos recuerda que debemos estar al pendiente, de manera permanente, de cuidar el empleo, de mantener elevada nuestra producción, de asegurar nuestro alimento, la educación y la salud de todos los ciudadanos, pero sobre todo la seguridad para el desarrollo y para el progreso.

Fidel Herrera Beltrán.

Los sentimientos de la nación

El espíritu libertario que José María Morelos y Pavón plasmó en "Los Sentimientos de la Nación" lo tenemos que recordar ahora que está tan cerca el bicentenario del discurso pronunciado el 14 de septiembre de 1813 en Chilpancingo, capital del estado de Guerrero.

El país tenía seis millones de habitantes -y se calcula que quedaron cinco millones después de la Independencia nacional.

El territorio nacional era el doble, lo que explica los nombres en español de tantas y tantas ciudades amigas en Estados Unidos.

Para entonces, la naciente nación ya había sufrido su primera crisis política en 1808.

Además, después de la Promulgación de la Constitución de las Cortes de Cádiz en 1812, el ambiente estaba tenso en la todavía Nueva España.

El grito de Hidalgo se había extendido por toda la patria pero las cosas tardaron en cambiar.

Desde siempre la política ha necesitado tiempo y todos los países se han transformado.

En México hemos cambiado: vivimos más de 100 millones y los 31 estados y el Distrito Federal compartimos un sistema legal estable, aunque necesitamos cambios urgentes.

Necesitamos hacer una reforma hacendaria integral, mejorar nuestro sistema educativo, continuar con los programas de infraestructura.

México necesita respuestas urgentes a problemas muy serios de pobreza y marginación.

Para eso necesitamos reactivar el empleo, para que todas las familias mexicanas mejoren su calidad de vida.

Los actuales sentimientos de la nación requieren respuestas efectivas: aumentar nuestros productos agrícolas y comerciales, luchar a favor de la reducción de costos de los servicios, mejorar nuestras escuelas, nuestros hogares, que son el verdadero patrimonio de este país.

Tenemos que solucionar nuestros problemas para que todos los mexicanos tengamos una seguridad alimentaria, laboral, y sobre todo, confianza en nuestro gobierno, que tanto se ha disminuido en los últimos años.

El diálogo y la relación respetuosa entre los diversos órganos de gobierno y sus ámbitos sustentan nuestra democracia y fortalecen la unidad nacional.

La situación en la que viven los más pobres de nuestra sociedad nos exige actuar con audacia y rapidez.

La política de los acuerdos en Veracruz nos impulsó a volver más eficiente la administración pública.

Así, las inversiones tienen una mayor seguridad y los trabajos se pueden generar con las condiciones adecuadas.

La severidad de la crisis económica a la que nos enfrentamos nos recuerda que debemos estar pendientes de cuidar el empleo, de mantener elevada nuestra producción, de asegurar nuestro alimento, la educación y la salud de todos los mexicanos, pero sobre todo la seguridad de nuestros niños, porque son el futuro de México.

Estamos ahora en la lucha por construir un programa adecuado para México, que nos permita mejorar en todos los aspectos de la vida nacional a través de acuerdos, basados en el federalismo que desde la época de Morelos hemos construido como nación.

Tenemos que recordar también las ideas y la gran lucha de Guadalupe Victoria, primer Presidente de México.

Recordar y mantener viva la herencia de Benito Juárez y de todos aquellos grandes hombres que lucharon a su lado para darle a México una tradición republicana, federalista y sobre todo, de libertad.

Ahora que estamos sufriendo una crisis en la seguridad de nuestras familias, tenemos que trabajar por un país unido, que pueda disminuir sus índices de violencia, que pueda crecer en sus indicadores económicos, pero sobre todo, en el que todos podamos vivir y progresar.

Necesitamos un país fuerte, capaz de hacer frente a las contingencias naturales que son cada día mayores debido al cambio climático.

El siglo XXI nos enfrenta como mexicanos a retos difíciles, que nos obligan a tener mejores niveles de vida y ser capaces de competir con otras economías emergentes, pero también con las grandes potencias mundiales.

El cambio es trabajar más, hacer un gran esfuerzo para que México siga creciendo, creando empleos y llevando expectativas muy concretas de trabajo e inversión para nuestra gente.

Agradecimiento

A nombre de la familia Herrera Borunda, quiero hacerle llegar un especial agradecimiento a la señora Karime Macías de Duarte, presidenta del DIF estatal de Veracruz, por las muestras de afecto y reconocimiento hacia mi esposa Rosa Margarita.

Que Veracruz siga para adelante.

Fidel Herrera Beltrán.

martes, 30 de noviembre de 2010

El gobernador Fidel Herrera Beltrán recibió un reconocimiento por parte de La Asociación de Industriales del Estado de Veracruz

Boca del Río, Ver. 29 de Noviembre de 2010.- La Asociación de Industriales del Estado de Veracruz hizo un amplio reconocimiento al gobernador Fidel Herrera Beltrán por crear las condiciones propicias para que la industria veracruzana se desarrollara y accediera a los mercados nacionales e internacionales.