miércoles, 14 de septiembre de 2011

La reorientación del presupuesto 2012

Patria Nueva
Fidel Herrera Beltrán
14 de septiembre de 2011

1. Uno de los momentos culminantes de la acción legislativa se presenta cada año en el Congreso de la Unión al momento de aprobar la Cuenta Pública y el Presupuesto de Egresos de la Federación. En este ejercicio republicano y democrático, se evidencian los pesos y contrapesos sobre los que descansa el sistema presidencial mexicano, tal y como lo establece nuestra Constitución.

En esta ocasión, el paquete económico para el 2012 enviado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al Congreso para su discusión y aprobación, deja en claro que una de las líneas estratégicas es respaldar las tareas que el Gobierno federal realiza en materia de seguridad pública.
2. Con ese objetivo, el presupuesto total para este rubro alcanza los 147 mil millones de pesos. Esto es, 12 mil millones más que en el ejercicio anterior. En particular, resalta el aumento del 23 por ciento al presupuesto de la Procuraduría General de la República. Confío en que los incrementos planteados redunden en el cumplimiento de los objetivos del Acuerdo Nacional por la Justicia y la Seguridad, y se mantenga el impulso a la reforma constitucional en materia de justicia penal.

3. Es por eso que resulta acertado que los líderes parlamentarios del Revolucionario Institucional hayan convocado a los gobernadores del partido para realizar un análisis profundo a la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos 2012.

De esta manera, el día 21 de este mes acudirá a la Cámara de Diputados el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, para acordar los ajustes de la política económica y las asignaciones contempladas en el presupuesto.

La finalidad de debatir la propuesta, en el marco de un ejercicio democrático e incluyente, es poder reorientar el gasto de Gobierno para responder de mejor manera a los desafíos que impone el desarrollo nacional, como la generación de empleos, el abatimiento de los índices de pobreza y las consecuencias para la economía nacional del entorno incierto por el que atraviesa la economía estadunidense a la que exportamos más del ochenta por ciento de nuestros productos.

4. Igualmente oportuno resultó el llamado del líder de los diputados priístas en el Congreso, en el sentido de cuidar que el presupuesto esté blindado ante la posibilidad de que los recursos sean desviados hacia las campañas electorales, y asegurar que el ejercicio presupuestal del próximo año fomente el crecimiento económico, el empleo y la equidad social.

5. Es preocupante que de los 3.6 billones de pesos que contempla el presupuesto federal, sólo el 2 por ciento se destine al agro nacional. Esta modesta asignación en poco contribuye a resolver la dependencia alimentaria que enfrentamos en diversos productos que integran la canasta básica y al rezago histórico que presenta el medio rural mexicano.

6. Un análisis realizado por el CIEN (Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey), sostiene que el gasto de inversión en Salud exhibe una disminución del 40.8 por ciento y 37 por ciento en Educación Pública, lo que a todas luces resulta preocupante.
Como ya he reiterado en este espacio, es a través de la inversión en el campo que se deben combatir las condiciones de marginación en que se encuentra, me refiero a la pobreza, la desigualdad y la desintegración familiar que favorecen el crecimiento de la criminalidad y la migración, principalmente a Estados Unidos, ante la falta de oportunidades en sus lugares de origen.
7. Respecto a los incentivos que se establecen para el sector productivo, éstos permanecen muy focalizados. En este punto, valdría la pena dirigir la mirada hacia el contenido del programa de promoción al empleo y recuperación económica que presentó el presidente Barack Obama al Congreso estadunidense esta semana. Su propuesta, intenta incentivar a la economía a través de disminuciones impositivas para las empresas con el fin de que éstas contraten nuevos empleados, al tiempo que promueve una equitativa y eficaz distribución del ingreso entre los Gobiernos estatales y locales, así como mayor gasto en obra pública.
8. En contraste con las partidas anteriores, los recursos etiquetados para infraestructura en el proyecto de presupuesto federal 2012, ascienden a 38 mil 691.9 millones de pesos, cantidad que es 1.2 por ciento mayor a la de 2011. Si consideramos que las previsiones del paquete económico sitúan que la inflación oscile alrededor del 3 por ciento, entonces, en términos reales tendremos un decremento en el presupuesto de inversión en carreteras, centros escolares, hospitales, puentes y otras obras públicas indispensables para detonar el desarrollo.
9. El ejercicio de análisis de este instrumento de planeación que siempre genera polémica apenas comienza. Confiemos en la altura de miras, la visión de futuro de los legisladores federales y sobre todo el sentido de corresponsabilidad que les otorga la Constitución cuando se refiere a la aprobación del paquete económico.

10. Estoy seguro de que la reorientación del gasto de Gobierno, producto de los ajustes que propondrá el PRI al proyecto de egresos de 2012, será fundamental para poder cumplir con los retos actuales y con los desafíos que se avecinan para México.

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jueves, 8 de septiembre de 2011

California Dreamin’

El “sueño americano” ya no se alcanza con sólo cruzar la línea fronteriza que limita nuestra frontera norte con la sur estadounidense, salir airoso de los peligros que implica escapar de “la Migra” y cruzar el río o el desierto en la búsqueda de un empleo que garantice mejores condiciones de vida. Para lograrlo, ahora también hay que luchar por el respeto a los derechos humanos.

En el vecino país, son los migrantes indocumentados quienes realizan el trabajo que ningún ciudadano estadounidense quiere hacer, pero además lo hacen bajo condiciones de discriminación, mal pagados, perseguidos, desiguales, en un país que sigue siendo la meca del progreso y el de las oportunidades laborales del mundo occidental.

Con frecuencia, ese sueño se convierte en pesadilla, especialmente cuando los hijos que migraron con sus padres de manera indocumentada no pueden salir de las sombras para desarrollarse en el país que, para muchos de ellos, es el único que conocen, donde se han enraizado y que conciben como una segunda patria.

En Estados Unidos cada año se gradúan 3 millones de jóvenes de nivel bachillerato, aunque lamentablemente, 65 mil de ellos no lo pueden hacer por su condición de migrantes indocumentados. Pero una luz nace al final del camino y la California Dream Act, o AB 131, fue aprobada en días pasados por la Asamblea local de California. Ahora, todo queda en manos del gobernador Jerry Brown, que de firmarla pasará a la historia como un hombre comprometido con el desarrollo de los pueblos latinos.

Esta legislación local es fundamental, ya que permitirá que estudiantes de padres indocumentados, puedan acceder a los sistemas de financiamiento y becas que otorga el Estado de California, apoyando así las posibilidades de convertirse en hombres y mujeres con mayor preparación para enfrentar el mercado laboral de aquel país.

Si bien se trata de un avance importante, no resuelve de fondo dos problemas: por un lado, la igualdad entre estudiantes residentes e indocumentados ya que los latinos migrantes no podrán tener acceso a las famosas becas Cal Grants sino hasta que se haya garantizado primero el apoyo financiero a los residentes californianos; y por otro, la ley se implementaría hasta 2013, lapso durante el cual gran parte de estos talentos latinos serán deportados y no podrán beneficiarse con la nueva legislación.

Este último punto revela uno de los grandes pendientes en la política migratoria estadounidense: modificar los criterios de deportación, pues en los últimos tres años han sido expulsados cerca de un millón de hispanos, lo cual representa para el presidente Barack Obama un enorme déficit con la primera minoría de los Estados Unidos.

Mientras, en la relación bilateral entre Estados Unidos y México, la obtención de un acuerdo migratorio justo, que dignifique el trabajo y la aportación que nuestros compatriotas realizan en ese país, continúa pendiente.

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miércoles, 7 de septiembre de 2011

El PRI, un partido con visión de futuro

Patria Nueva
Fidel Herrera
7 de septiembre de 2011

1. Los mexicanos demandan seguridad para sus familias, libertades políticas y el disfrute pleno de los espacios públicos. Exigen también un gobierno eficaz ante los desafíos que plantean la gobernabilidad democrática, el respeto a los derechos humanos, el cuidado del medio ambiente, el acceso al empleo y una vida productiva en una economía competitiva.

2. En este contexto, el reto que tenemos por delante es construir el capital social que refuerce los lazos de cooperación y solidaridad entre la gente y el poder público. Y lo anterior es fundamental para contrarrestar el temor que impone el crimen organizado con sus acciones terroristas y la incapacidad de las instituciones de la República para garantizar la paz social. En consecuencia, la población se atrinchera en sus hogares, cambia sus rutinas y hábitos de consumo, vive con miedo.

El reto más claro que enfrenta la democracia mexicana es restablecer el orden y la paz social quebrantados por los criminales, de eso no hay duda. Pero también lo es la participación ciudadana en la construcción de una cultura de la legalidad y de un nuevo andamiaje institucional democrático que favorezca la creación de empleos formales y bien remunerados.

3. Por tanto, es claro que recuperar la credibilidad de los mexicanos en la política requiere mucho más que derrochar elocuencia y brillantez discursiva. Para recuperar su valor tenemos que actuar y dar resultados.

4. Así lo entendemos en el Partido Revolucionario Institucional y por ello hemos ajustado los esquemas de participación política con la intención de integrar todas las voces y corrientes que existen en el partido y escuchar lo que tiene que decir la sociedad civil organizada. Por ello, estamos abocados a aprobar las reformas pendientes en materia política, fiscal, laboral y de seguridad pública.

Seguimos esa ruta, porque la historia reciente ha demostrado que la fuerza del Revolucionario Institucional no radica en las posiciones de Gobierno que pudiera alcanzar, sino en la capacidad que tenemos para defender los intereses legítimos de la sociedad en su conjunto. Los que vaticinaron la extinción del priísmo tras su derrota electoral en el 2000 se equivocaron, pues nunca entendieron que la presencia nacional del PRI nace de su papel como articulador social y de la historia de las luchas sociales que le dieron origen.

5. Tan real es esta condición, que hoy el PRI encabeza las preferencias ciudadanas de cara al proceso electoral federal de 2012, y para esto, todos y cada uno de sus militantes han contribuido: los políticos de alto rendimiento, los buenos servidores públicos de todos los niveles, los gobernadores que luchan por un desarrollo regional equitativo y los legisladores que impulsan reformas y leyes para cambiar al país hacia una mejor distribución de los ingresos. No es trabajo de un solo hombre o grupo, sino de un esfuerzo incluyente en el que todos cumplan las responsabilidades asumidas.

6. Nuestra oferta política es un nuevo Modelo de Nación, por eso reafirmamos el compromiso de terminar el 2011 con un documento integrador, plural, consensuado y honesto que recoja el sentir de los ciudadanos respecto a la situación que atraviesa el país, pero también sus propuestas, acciones e ideas compartidas.

7. Sabemos muy bien que más allá de la persona que encabece nuestra oferta política en el 2012, lo más importante en estos momentos es determinar un programa de trabajo y definir estrategias y acciones, delimitados por sistemas transparentes de seguimiento y evaluación de políticas públicas. Por ello, celebro con entusiasmo el empeño que la Fundación Colosio ha impreso a la definición de nuestro programa de trabajo. Después llegará el momento de seleccionar a quien lo represente.

8. Entendamos que México hoy es diferente, y los problemas que enfrenta, por su complejidad, requieren de políticos que sepan reconocer aciertos pero también errores, y en este último caso, sean capaces de enmendarlos de inmediato y de frente a la ciudadanía. No podemos ni debemos dudar. Hay que hablarle claro a la nación. Nadie aceptará ya más demagogia de ningún partido u organización política.

9. En el PRI estamos preparados para gobernar con la ciudadanía. Unidos vamos a sacar al país de la parálisis económica en que se encuentra, y de la indefensión ante delincuentes y terroristas que amenazan el estado de derecho. Sabemos que hay luz al final del túnel y que podemos abatir la miseria que enfrenta más de la mitad de nuestra población. Otras naciones tomaron medidas correctivas con antelación y en poco tiempo lograron lo que nosotros apenas estamos analizando hacer.

10. Es tiempo de tomar decisiones firmes y con respaldo legal que den certidumbre a la ciudadanía. El PRI es el mejor partido de México y tiene la obligación histórica de obtener el triunfo en la próxima elección de 2012 para encauzar el rumbo de la nación.

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jueves, 1 de septiembre de 2011

El futuro de México son los jóvenes que sí estudien y que sí trabajen

Los retos que la sociedad le impone al gobierno son cada vez más complejos, y en el caso de la juventud el desafío es mayor. Este sector poblacional enfrenta hoy la tasa más alta de desempleo, migración y pobreza del país en las últimas décadas. Esos factores, en conjunto, explican la frustración que embarga a millones de jóvenes a los que el modelo económico imperante les ha negado oportunidades reales de crecimiento y desarrollo. El éxito de México lo debemos medir en función de la política dirigida a los jóvenes, y en este momento el país carece de ella.

En ese contexto encontramos fenómenos que ilustran con claridad la descomposición social que enfrentamos: dos millones 100 mil jóvenes que “ni estudian ni trabajan” y que han sido denominados “ninis” por presentar esta condición.

A ellos, hay que sumar una generación de nuevos profesionistas que emigran a otros países en búsqueda de mejores oportunidades y cuyo talento representa una pérdida enorme para la nación; y peor aún, sicarios menores de edad, cooptados por la delincuencia organizada. Y es que no hay duda, la pobreza y la marginación permiten a la delincuencia organizada mantenerse al acecho de nuestros adolescentes. Según un estudio reciente de Miguel Székely, ex subsecretario de Educación Media Superior, 34 por ciento de los delitos del fuero federal los cometen jóvenes de entre 15 y 18 años. Recientemente, hemos conocido que en el cobarde siniestro perpetrado en Monterrey, cuatro de los cinco delincuentes detenidos hasta ahora, son menores de 30 años.

Si bien ese acto de terror carece de cualquier tipo de justificación, también hay que reconocer que el bajo crecimiento económico recrea las condiciones para que miles de jóvenes sean tentados por la delincuencia para acceder a las oportunidades que el entorno social les ha negado. La violencia y el terror es un modus vivendi que no debemos ni podemos tolerar.

Contrarrestar esa realidad implica, necesariamente, revisar las acciones que atienden a este sector específico de la población. Se trata de promover su permanencia en el sistema escolarizado, de fortalecer programas deportivos y de expresión artística, junto a un contundente programa de becas para alejarlos de la delincuencia y las adicciones. Pero sobre todo, de darles oportunidades de empleo digno.

La crisis de los jóvenes es también la crisis del país. Por esta razón respaldo el mensaje del presidente Felipe Calderón Hinojosa en el sentido de encarar a la delincuencia organizada desde todos los ámbitos de la sociedad y las instituciones.
Es tiempo de unidad entre los mexicanos, sin importar condición social, ideológica, política, religiosas o de otra índole, la amenaza es común, la solución debe ser de todos.

Los retos que la sociedad le impone al gobierno son cada vez más complejos, y en el caso de la juventud el desafío es mayor. Este sector poblacional enfrenta hoy la tasa más alta de desempleo, migración y pobreza del país en las últimas décadas. Esos factores, en conjunto, explican la frustración que embarga a millones de jóvenes a los que el modelo económico imperante les ha negado oportunidades reales de crecimiento y desarrollo. El éxito de México lo debemos medir en función de la política dirigida a los jóvenes, y en este momento el país carece de ella.

En ese contexto encontramos fenómenos que ilustran con claridad la descomposición social que enfrentamos: dos millones 100 mil jóvenes que “ni estudian ni trabajan” y que han sido denominados “ninis” por presentar esta condición.

A ellos, hay que sumar una generación de nuevos profesionistas que emigran a otros países en búsqueda de mejores oportunidades y cuyo talento representa una pérdida enorme para la nación; y peor aún, sicarios menores de edad, cooptados por la delincuencia organizada.

Y es que no hay duda, la pobreza y la marginación permiten a la delincuencia organizada mantenerse al acecho de nuestros adolescentes. Según un estudio reciente de Miguel Székely, ex subsecretario de Educación Media Superior, 34 por ciento de los delitos del fuero federal los cometen jóvenes de entre 15 y 18 años. Recientemente, hemos conocido que en el cobarde siniestro perpetrado en Monterrey, cuatro de los cinco delincuentes detenidos hasta ahora, son menores de 30 años.

Si bien ese acto de terror carece de cualquier tipo de justificación, también hay que reconocer que el bajo crecimiento económico recrea las condiciones para que miles de jóvenes sean tentados por la delincuencia para acceder a las oportunidades que el entorno social les ha negado. La violencia y el terror es un modus vivendi que no debemos ni podemos tolerar.

Contrarrestar esa realidad implica, necesariamente, revisar las acciones que atienden a este sector específico de la población. Se trata de promover su permanencia en el sistema escolarizado, de fortalecer programas deportivos y de expresión artística, junto a un contundente programa de becas para alejarlos de la delincuencia y las adicciones. Pero sobre todo, de darles oportunidades de empleo digno.

La crisis de los jóvenes es también la crisis del país. Por esta razón respaldo el mensaje del presidente Felipe Calderón Hinojosa en el sentido de encarar a la delincuencia organizada desde todos los ámbitos de la sociedad y las instituciones. Es tiempo de unidad entre los mexicanos, sin importar condición social, ideológica, política, religiosas o de otra índole, la amenaza es común, la solución debe ser de todos.

Los jóvenes, junto con la niñez, representan el activo más valioso de México. Combatir a los criminales es prioritario para que no tengan acceso a ellos y los corrompan. Para lograrlo, es necesario convocar a la unidad de todas las fuerzas políticas y rescatar, con acciones concretas y sin dilación la paz, la solidaridad, el patriotismo y los valores que nos inspiran como mexicanos. Impedir que la juventud caiga en las garras del crimen, es recobrar el futuro de la nueva nación que aspiramos construir.

Los jóvenes, junto con la niñez, representan el activo más valioso de México. Combatir a los criminales es prioritario para que no tengan acceso a ellos y los corrompan. Para lograrlo, es necesario convocar a la unidad de todas las fuerzas políticas y rescatar, con acciones concretas y sin dilación la paz, la solidaridad, el patriotismo y los valores que nos inspiran como mexicanos. Impedir que la juventud caiga en las garras del crimen, es recobrar el futuro de la nueva nación que aspiramos construir.


Fidel Herrera Beltrán

miércoles, 31 de agosto de 2011

Programa para México

A Monterrey y a los deudos de este infame crimen que muestra la cara más agraviante de la delincuencia organizada.


Unidad para alcanzar la paz social que México demanda.


1. La Fundación Colosio ha convocado a los foros denominados Programa para México. Los objetivos de la consulta y sus documentos de trabajo abordan temas de trascendencia para la Nación: salir de la crisis económica y política con rapidez y eficiencia; transformar la economía para generar empleos; reconstruir la política social; una mejor democracia incluyente y participativa, y dar solidez a un Estado que garantice la paz, la seguridad y la certidumbre para todos los ciudadanos.


2. Esta consulta es importante porque debemos reconocer que el crecimiento y el desarrollo económico de México son insuficientes, y que cada día se deteriora más la confianza ciudadana en los poderes públicos. El país y el mundo enfrentan un profundo desencanto hacia los políticos y hacia la política misma. Es un círculo vicioso, la gente vive con miedo, y con ese sentimiento a cuestas, es complicado detonar las capacidades y aptitudes de innovación que requerimos como sociedad para salir adelante.


3. Y esto no sólo por la falta de resultados eficaces y por la corrupción amparada por el velo de la impunidad, sino porque la paz social está comprometida. Hoy más que nunca queda patente que el crimen organizado busca imponer sus reglas a base del terror. Para combatirlos es necesario convocar a la unidad de todas las fuerzas políticas y a la sociedad civil en respaldo al presidente Felipe Calderón. En la divergencia de postulados ideológicos, como mexicanos, nos une la decisión de restablecer la confianza en las instituciones y la vigencia del imperio de la ley, no sólo como un acto de fe, sino como un ejercicio democrático.


4. Por esta razón, para el PRI la tarea primordial se encuentra en recuperar la confianza ciudadana en el Estado y retomar la reforma del andamiaje institucional. Necesitamos recuperar el oficio del quehacer político incluyente y transformar nuestro régimen, por lo que el partido está comprometido con la innovación y el impulso a la reforma del Estado. Sólo por esa vía será posible ampliar la calidad y cobertura de los servicios en educación, salud y seguridad social, así como impulsar la inversión y generar los empleos que la población nos urge.


5. En lo económico, México requiere encontrar alternativas a la enorme dependencia que históricamente ha sostenido con relación a la economía estadunidense. Podemos lograrlo a través de la puesta en vigor de los acuerdos comerciales que nuestro país ha firmado con otros países y que no están siendo aprovechados al máximo.


6. El tema de las finanzas públicas no puede ni debe ser postergado. Mantener su equilibrio es pieza clave para que el desarrollo pueda potenciarse. Sin embargo, la dependencia que tienen los ingresos del Gobierno federal sobre la renta petrolera nacional es una debilidad estructural que debemos corregir a través de una profunda reforma fiscal, más aún cuando en un escenario de contracción económica mundial, el precio del crudo tendrá que ir a la baja.


7. Por el lado de la hacienda pública, es necesario insistir que no se trata únicamente de discutir cómo, dónde y cuánto gastamos. Su fundamento se encuentra en saber cuánto recaudamos y qué estamos haciendo para que más mexicanos contribuyan con el desarrollo del país, cumpliendo con el compromiso impositivo establecido en el marco jurídico de la nación.


8. Es claro que la mejor fórmula para combatir la pobreza es, sin duda, la generación de empleos. De ahí que la reforma laboral deba enfocarse a crear las condiciones necesarias para hacer fluir la inversión y con ella las oportunidades laborales que los jóvenes necesitan, al igual que una gran cantidad de adultos que los han perdido. Esta reforma debe orientarse también a aumentar la productividad de los trabajadores para garantizarles mayores ingresos, y ello sólo será posible con un mercado competitivo y mayor productividad.


9. El reto en esa área tiene dos vertientes. La primera tiene que ver con ampliar la cobertura del sistema educativo, especialmente en las zonas rurales e indígenas donde el rezago es mayor, y la segunda, con mejorar la atención cualitativa de la enseñanza, adecuándola a las vocaciones productivas de las regiones y a las necesidades del mercado laboral nacional con las herramientas que hoy nos ofrece la tecnología, que permitan alcanzar los niveles de productividad y respondan al reto de los mercados globales.


10. Con esta ruta y mediante la consulta directa a la sociedad, el PRI está buscando contrarrestar la desesperanza que genera una población no atendida, no escuchada y sin alternativas reales de desarrollo. El Programa para México, más que un documento rector de la plataforma política para la elección del 2012, representará también el espíritu de un partido vivo y actuante que entiende y atiende a la sociedad plural, y que busca propuestas para retomar la senda del desarrollo. Con programa, visión y trabajo, el PRI propondrá la alternativa que nos lleve a construir una Nueva Nación.


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miércoles, 24 de agosto de 2011

Ahora o nunca: ¡reformas ya!

1. El PRI mantiene una agenda clara de reformas para modernizar al Estado mexicano. Un ejemplo de ese ánimo constructivo e incluyente se vio reflejado en las recientes reuniones de los parlamentarios del PRI y Verde Ecologista de México. Me refiero a la celebrada en el municipio de Solidaridad, Quintana Roo, la cual congregó a 280 legisladores federales, 240 del Partido Revolucionario Institucional y 40 del Partido Verde Ecologista de México, así como los trabajos del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado celebrados en Morelia, Michoacán, de cara al próximo periodo legislativo.

Ponernos de acuerdo en los contenidos y en las formas para alcanzar las reformas que regresen a este país por la ruta del progreso y el desarrollo, es parte fundamental del quehacer político, que con orgullo impulsamos en el Partido Revolucionario Institucional. Se trata de una práctica permanente como organización política de honda raíz popular.

2. En ese sentido, las resoluciones alcanzadas por los diputados y descritas con claridad por el coordinador de la bancada priísta, Francisco Rojas Gutiérrez, apuntan en la dirección de concretar las innovaciones institucionales que la sociedad demanda. Resalta el anuncio de dictaminar favorablemente la minuta del Senado respecto a la reforma política, en la que se integran las propuestas de una democracia participativa: consulta popular, referendo, iniciativa ciudadana y candidaturas independientes. La reforma política tiene la lógica democrática de evitar tensiones y riesgos en la elección del 1 de julio de 2012.

3. El mismo entusiasmo y compromiso que caracterizó la reunión de los diputados se ve reflejado en la agenda legislativa acordada por los senadores priístas, pues resulta de gran relevancia el anuncio del senador Manlio Fabio Beltrones de presentar una iniciativa de reforma constitucional para crear los denominados gobiernos de coalición, indispensables para garantizar la gobernabilidad de la próxima administración federal.

4. Destaca también la convicción de los diputados por sacar adelante reformas que, por su contenido, impactarán en un mejor funcionamiento de la economía nacional y la generación de empleos. En ese ámbito, se encuentra el compromiso de solventar la discusión de la reforma laboral, cuyo objetivo es actualizar un marco jurídico a todas luces obsoleto, pero sin menoscabo de los derechos y las conquistas históricas definidas por nuestra Constitución.

5. Caso similar corresponde al blindaje de los recursos federales destinados a los programas sociales, no sólo para evitar que sean utilizados con fines electorales, sino para hacer más eficientes los instrumentos diseñados por la banca de desarrollo, facilitando así la ministración de los recursos y el combate al subejercicio, así como la discrecionalidad y opacidad que caracteriza su ejecución. Aquí lo importante es que cumplan con su objetivo central: ser palancas del combate frontal a la pobreza y del crecimiento económico nacional.

6. En ese mismo orden de ideas, prevalece la decisión de ambos grupos parlamentarios de reformar la Ley de Coordinación Fiscal. La propuesta consiste en realizar modificaciones al sistema de fórmulas para la asignación de las participaciones federales a los estados. La finalidad es brindar un mayor margen de acción a las autoridades estatales y municipales para atender las prioridades en materia de educación, salud, infraestructura y seguridad. Aquí sobresale la iniciativa senatorial priísta para fortalecer el sistema de pensiones, así como la simplificación del pago de impuestos a través de la fusión del IETU con el ISR.

7. Es de subrayar el compromiso de los legisladores participantes por sumar al Poder Legislativo en la ratificación del Plan Nacional de Desarrollo. Con esa visión, las diversas instituciones del Estado se convertirán en corresponsables del rumbo que debemos seguir como país.

Lo mismo se puede apuntar respecto a la construcción de mayorías en los Congresos estatales y federal, de tal manera que no se replique la inoperancia legislativa que da lugar al retraso en la atención de asuntos prioritarios para el desarrollo nacional y regional, y que hemos venido arrastrando con los gobiernos de la alternancia.

8. Por último, los legisladores acordaron regular las facultades del Poder Ejecutivo para disponer de las fuerzas armadas en materia de seguridad pública, así como adecuar el marco normativo que gobierna su actuación. Resultó de gran valía que los grupos parlamentarios tomaran en cuenta las recomendaciones que al respecto hicieron los especialistas de la UNAM.

9. De esta manera, el PRI demuestra que su agenda política es diversa y no rehúye la discusión y aprobación de reformas que, por su naturaleza, pueden eliminar los cuellos de botella que retardan el desarrollo del país, mejorando el funcionamiento de las instituciones y fortaleciendo las tareas vinculadas con la seguridad pública.

10. Y ese ímpetu que atestiguamos para reformar las instituciones por parte de los legisladores está también presente en la actuación de los gobiernos priístas estatales y municipales, lo cual sin lugar a dudas será valorado por los electores en los comicios federales del próximo año.

El mensaje de ambas asambleas legislativas hacia la ciudadanía es definitorio: el PRI tiene claro el rumbo para el futuro de México y sabe cómo construir una nueva nación que garantice justicia, prosperidad y un desarrollo económico equilibrado y sustentable para todos.

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miércoles, 17 de agosto de 2011

Una política de Estado para la juventud mexicana

Se es joven cuando se quiere transformar y no conservar; cuando se tiene la voluntad de hacer y no de poseer; cuando se ve siempre hacia delante y se cree todo posible.

JESÚS REYES HEROLES

1. Los jóvenes son el presente y el futuro de este país. En ellos se encuentra la misión de alcanzar las grandes metas que otras generaciones no lograron. Sin embargo, viven hoy la paradoja de ser los actores esenciales que México necesita para encontrar un rumbo, sin que el Estado mexicano muestre capacidad para proporcionales las herramientas necesarias para hacerlo.

2. De acuerdo con los datos de Inegi, un cuarto de la población mexicana es joven. Es decir, hay alrededor de 30 millones de personas entre 14 y 29 años que como parte de una democracia exigente, demandan respuestas ahora, impacientes de esperar otra década para obtenerlas. Hoy, la tasa de desocupación más alta de nuestra Población Económicamente Activa (PEA) también lastima a la juventud mexicana y las oportunidades laborales siguen siendo insuficientes ante el millón 300 mil empleos anuales que deben de generarse.

3. Por tanto, no sorprende que la migración se presente de manera intensa en este sector; del total de emigrantes internacionales, 57 por ciento tiene entre 15 y 29 años de edad. Pero lo más grave es que con su lozanía, se nos escapa también su creatividad, la plenitud de su talento y los sueños que eran para México.

4. Los problemas que enfrentan hoy los jóvenes son diversos y de difícil solución, se relacionan de manera especial con la pobreza y la desigualdad, motivos principales de la deserción escolar. El censo nacional indica que sólo el 17 por ciento de este sector poblacional alcanzó estudios de educación superior y un 2 por ciento no cuenta con nivel alguno de instrucción.

No se trata simplemente de lograr una cobertura en términos simples, sino de proporcionar acceso a los jóvenes a una educación de calidad y vinculada con las necesidades del sector productivo, a las empresas que es donde se genera el 75 por ciento de los empleos del país.

5. Por otro lado, la más reciente Encuesta Nacional de Adicciones, que es de 2008, muestra que aproximadamente 14 de cada 100 jóvenes entre 12 y 17 años ingieren alcohol. De ese número, nueve son "bebedores altos" y tres tienen "abuso-dependencia".

El tema de las adicciones en la población juvenil no puede ni debe tratarse sólo desde un punto de vista policial, es primordialmente un tema de salud pública, desintegración social y familiar, asuntos que siguen pendientes en la agenda del Gobierno federal.

6. Debemos entender que un joven sin educación vive en desamparo y condenado a vivir en la pobreza de por vida o a sumarse a las bandas delictivas, donde no se requieren grandes conocimientos. Los "focos rojos" se encienden cuando la delincuencia organizada se lanza al acecho de la fuerza adolescente.

7. Los países desarrollados han logrado visualizar bien la problemática anterior -pobreza, desigualdad, deserción escolar, baja competitividad, migración- y para atacarla han establecido instituciones en el primer nivel del Estado enfocadas exprofeso a los jóvenes. Los Ministerios o Secretarías de la juventud se encargan de garantizar un desarrollo integral para ellos, atendiendo tanto sus actividades formativas como el entorno de oportunidades y el desarrollo de capacidades profesionales, culturales y deportivas.

8. La experiencia internacional obliga a repensar las políticas que el Estado mexicano debe diseñar para facilitar un mejor futuro de nuestros jóvenes. Debemos apoyarnos en ellos para detonar innovaciones institucionales que favorezcan el desarrollo y la creación de nuevos liderazgos juveniles, comprometidos con el progreso nacional, la honestidad y la patria. No se trata sólo tener agencias de apoyos indiscriminados, ni de dotarlos de beneficios sin una estrategia clara de desarrollo.

9. Por el contrario, las políticas que se implementen deben lograr la disminución de las desigualdades sociales y aumentar el nivel educativo de nuestra juventud. La mejor inversión que puede hacer una sociedad reside en la formación del capital humano. En esa tarea, las tecnologías de información y el acceso generalizado al internet son aliados naturales.

Es necesario recordarles a las fuerzas políticas que hoy se preparan para competir en las elecciones federales del próximo año, en especial al PRI, donde milita la mayoría de la juventud mexicana, que el 1 de julio de 2012 por primera vez en su vida concurrirán a las urnas 9 millones de nuevos electores. Por eso la plataforma electoral debe incluir una política de Estado para la juventud.

10. Con ello me refiero a una propuesta que renueve el compromiso con los jóvenes mexicanos en cuanto a la generación de oportunidades, la inclusión social y la igualdad de género. Se trata del compromiso con una Patria Nueva, más justa y democrática.

Esta es la gran oportunidad de integrar a la dinámica social el fuerte impulso de la juventud. Garantizar para ellos una educación de calidad y su pleno acceso a los servicios de salud es fundamental. Lo demás corre por su cuenta: deporte, arte, cultura, música y todas aquellas actividades que hacen de la juventud la mejor época de la vida de cualquier persona.

La juventud tiene en sus manos la solución: ¡que hablen los jóvenes!

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miércoles, 10 de agosto de 2011

La hora del sureste: Quintana Roo, Plan 2011-2016

Patria Nueva
Fidel Herrera
10 de agosto de 2011

1.- El pasado 4 de agosto el Gobernador del Estado de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, presentó ante el Congreso local la propuesta que armoniza las políticas y las acciones que serán necesarias para avanzar sustentablemente en la ruta del progreso del que es, sin duda, uno de los estados más dinámicos y pujantes del país.

Es así como los compromisos asumidos durante su campaña política, junto a las ideas y propuestas ciudadanas aportadas a lo largo de numerosas jornadas de trabajo y foros de consulta, han quedado plasmados en el Plan Quintana Roo 2011-2016, que además de presentar un diagnóstico de la situación real que existe en diversos rubros, establece con toda claridad los ejes de acción por los que transitará el desarrollo en los siguientes años.

2.- La planeación estratégica es fundamental para alcanzar los objetivos que se plantea realizar todo gobierno y lograr así las metas propuestas. Sin ella, las políticas públicas pierden sentido y los esfuerzos para generar desarrollo se reducen a buenas intenciones con acciones descoordinadas.

En esencia, una buena planeación define con claridad los objetivos, el mejor camino para alcanzarlos y el beneficio que redundará en la ciudadanía, pues a final de cuentas, es la gente quién evalúa las acciones del gobierno.

3.- De esa manera, con una gran sensibilidad y sustento democrático, el gobernador Borge Angulo inicia su gestión involucrando a los quintanarroenses, haciéndolos copartícipes de las decisiones que se habrán de tomar durante su administración. Me llama la atención la forma como fue concebido este documento, que con cuatro principios temáticos busca hacer de Quintana Roo un estado competitivo y fuerte, pero a la vez equitativo y sustentable.

4.- Con ese esquema, el Plan busca aprovechar el bono demográfico que implica tener 32 por ciento de la población catalogada como joven, por ello, destaca la necesidad de fortalecer los esquemas de apoyo y participación de este sector, haciendo especial énfasis en alcanzar la cobertura universal de la educación básica en todas sus zonas rurales e indígenas. Del mismo modo, enfatiza su compromiso con la educación de calidad, basada en las herramientas actuales de la ciencia y la tecnología, que permitan a los jóvenes su incorporación a un campo laboral que demanda profesionales capacitados para enfrentar los retos que plantean los mercados internacionales.

5.- Quintana Roo simboliza, como ningún otro lugar en el país, la capacidad que tiene la nación para aprovechar las ventajas de un mundo globalizado. Hoy ese estado capta, sólo por su vocación turística, más de 3 mil millones de dólares anuales y tiene una capacidad instalada de 82 mil cuartos de hotel que son ocupados por más de 11 millones de personas cada año.

Por ello, el Plan acierta al impulsar un ambicioso programa estatal de infraestructura que incorpora las ventajas de la derrama económica que le deja el turismo cada año. Al mismo tiempo, promueve un desarrollo regional equilibrado en las regiones del Caribe Norte, Maya y Frontera Sur y la generación de empleos de calidad para mejorar el nivel de vida de la población en su conjunto.

6.- Destaca en este renglón la construcción del puente "Chetumal-Punta Calenturas" que conectará nuevas rutas de turismo en la Costa Maya, brindando la posibilidad de salida hacia el Mar Caribe. Asimismo, contempla la modernización de las conexiones carreteras con Centroamérica y con el estado de Yucatán, a través de la modernización de la vía corta Chetumal-Mérida.

7.- De manera especial, a este Plan lo distingue el fortalecimiento de una industria verde, signo de desarrollo de esa entidad, que la pondrá a la vanguardia en desarrollo sustentable y mejoramiento de las condiciones de vida de la población indígena, al tiempo que se promoverán esquemas de financiamiento para proyectos productivos en micro regiones. En este ámbito, quiero resaltar la propuesta de crear centros de investigación, cuyos estudios se enfocarán a preservar los recursos forestales, diseñar un desarrollo sustentable y prever las consecuencias del cambio climático.

8.- Por otro lado, la agroindustria ocupa un lugar privilegiado en la estrategia del gobernador Borge Angulo, y es que el sector secundario es el que más empleo genera en la región. Quintana Roo tiene una industria azucarera con 30 mil hectáreas de producción que emplean a 12 mil 500 personas en 13 ejidos. Destaca por ejemplo el ingenio San Rafael del Pucté, que produce más de 177 mil toneladas de azúcar anualmente.

9.- En el tema de seguridad pública, es preciso subrayar el proyecto de construcción de un Centro de Centro de Control de Crisis (C-3) en Cancún, así como la creación de la Unidad Antisecuestros de Chetumal y Cancún, la Unidad Estatal Mixta de Atención al Narcomenudeo y la conformación de una Policía certificada.

10.- En síntesis, con un alto contenido social y propuestas que buscan preservar la diversidad natural de Quintana Roo y respetar su entorno, sus aguas y selvas, el nuevo gobierno priísta de esa entidad lanza una propuesta ágil, valiosa y congruente con las necesidades de la población quintanarroense.

México necesita gobernantes con visión de futuro, responsables como lo demuestra el sello del nuevo priísmo en Roberto Borge; gobiernos que apoyados en la planeación y la participación ciudadana, consoliden una Patria Nueva por la ruta del desarrollo sustentable, el crecimiento y el bienestar de las mayorías.

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miércoles, 3 de agosto de 2011

Emilio Gamboa Patrón, secretario general de la CNOP; los gobernadores de Aguascalientes, Carlos Lozano; de Quintana Roo, Roberto Borge; el ex presidente Carlos Salinas de Gortari; Roberto Sandoval, mandatario electo de Nayarit; el exgobernador de Veracruz Fidel Herrera Beltrán y, detrás de él, el mandatario potosino Fernando Toranzo, posan en la zona arqueológica de Dzibilchaltún, luego del cuarto informe de gobierno de Ivonne Ortega.
Foto El Golfo. Info.

Abatir la pobreza en México, un reto inaplazable

Patria Nueva
Fidel Herrera
3 de agosto de 2011


1. El principal desafío que enfrenta México en esta segunda década del siglo XXI se encuentra en alcanzar niveles de ingreso que permitan a sus habitantes vivir con dignidad. El hecho de que más de la mitad de los mexicanos vivan por abajo de la línea de pobreza y que el 10.4 por ciento la sufran en forma extrema, implica que la estrategia de desarrollo vigente fracasó al ser incapaz de proveer la más elemental condición de justicia social para la población.

2. Y es que el reciente estudio del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), confirma que de 2008 a 2010, la pobreza en México se incrementó de 48.8 a 52 millones de personas. El informe ratifica la tendencia de empobrecimiento que ha enfrentado la nación en los últimos años. Es claro que las medidas adoptadas para revertir esa realidad no han dado resultados.

3. Por otro lado, también continuamos siendo vulnerables por ingreso. De un total de 29 millones de hogares mexicanos, 20 por ciento subsisten con menos de 2 mil pesos al mes, y como lo hemos reiterado en entregas anteriores, el costo de la canasta básica se estima en dos y media veces esa cantidad. Hoy más de la mitad de las familias del país viven con grandes carencias alimentarias, disminuidas por la desnutrición y vulnerables ante las enfermedades asociadas a ella.

4. De hecho, los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2010, indican que el pago en alimentos de los mexicanos más pobres representó una carga financiera de mil 265 pesos, es decir, destinaron en promedio 40 pesos diarios para adquirir alimentos, que comparado con el salario mínimo más alto, de 57.46 pesos en ese año, implicaría que a un trabajador le quedaron 17.46 pesos diarios para sufragar gastos de vivienda, vestido, calzado, salud, educación y recreación.

5. En cuanto al campo mexicano, la pobreza se registra en el anonimato que provoca la dispersión poblacional, siendo menos evidente que la urbana, que se distingue en cinturones de miseria claramente identificables en las grandes ciudades. Es en las localidades de entre dos y diez hogares que se ubican en lugares aislados y de difícil acceso, donde se sufre con mayor rigor la carencia de una visión integral para combatir este problema.

Llevar ahí los satisfactores mínimos alimentarios y otros servicios como agua potable, drenaje y electrificación es, independientemente de muy costoso, una labor titánica para cualquier Gobierno.

6. Sumados al impacto de la escasez de recursos y a un sistema de vida de subsistencia, se presentan en estas comunidades las consecuencias de la escasa preparación técnica para poder transformar su entorno y encontrar mejores condiciones de vida. La depredación de la naturaleza es uno de los caminos que sigue la población rural por falta de alternativas frente a sus condiciones de vida.

7. Por tanto, las políticas públicas que el país requiere implementar tienen que apuntar necesariamente hacia programas de desarrollo productivo, es por ello que considero urgente replantear la política agrícola en México. Está demostrado que en el mediano y largo plazos, esa alternativa resulta mucho más rentable y de mayor decoro para combatir la pobreza.

8. En este punto, el Banco Mundial promueve el desarrollo de habilidades empresariales en las zonas más desprotegidas del orbe a través de un programa de microcréditos rurales, en donde se muestra a los campesinos la importancia de considerar los costos de sus cosechas y las ganancias netas. Esta simple información permite a los trabajadores del campo planear sus ingresos y egresos y tener una mejor visión de la importancia de su trabajo.

Tomemos conciencia de que nuestra pobreza no es sólo de ingreso, también lo es de carencia de capacidades. El analfabetismo que persiste de manera especial entre la población indígena es un gran obstáculo para el crecimiento, así como los bajos niveles educativos y de capacitación que enfrenta el sector rural.

9. El discurso de la igualdad y equidad en los ingresos únicamente tendrá viabilidad si se dota de herramientas suficientes a la población para salir de la pobreza por sí misma. El paradigma de desarrollo debe cambiar, el enfoque de la salud universal, en el que se incluye desde luego la nutrición, es un primer paso. Así se contemplará en la plataforma electoral del PRI para el 2012, reconociendo que es la primera garantía que se debe dar a toda persona; la segunda, es la educación, en sus diversas modalidades. México requiere encontrar un mejor rumbo hacia el futuro.

10. Ante estos desafíos, el Gobierno debe romper la tentación del corto plazo y apostarle a las políticas que generen el crecimiento acompañado de una mejor distribución del ingreso. Nuestro país tiene la obligación de alcanzar un círculo virtuoso fincado en salud-educación-empleo que termine de una vez por todas con el arquetipo de la desigualdad y la carencia de las oportunidades.

Sin duda, México necesita desarrollar un nuevo modelo de país, diseñar una Patria Nueva en la que los preceptos constitucionales se cumplan a cabalidad y se reflejen con hechos en la calidad de vida de su población.

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miércoles, 27 de julio de 2011

Empleo y seguridad: urgencias sociales inaplazables

Patria Nueva


1. Dada la estructura poblacional y el llamado bono demográfico, México requiere generar por lo menos un millón de empleos anuales para satisfacer la demanda de los jóvenes que cada año se incorporan al mercado de trabajo, pero que no encuentran colocación. A juzgar por las cifras oficiales, estamos muy lejos de alcanzar esa meta, sobre todo si consideramos que para lograrlo requerimos una tasa de crecimiento anual de cinco por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), ya que se estima que por cada punto porcentual se generan 200 mil empleos.


2. De acuerdo a las cifras oficiales proporcionadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al cierre del primer semestre de este año, la tasa de desempleo en México fue de 5.42 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA). Esto indica que en el país hay 3 millones 582 mil personas que no encuentran trabajo. Tan sólo durante el mes de junio el incremento de desempleados fue de 75 mil.


3. En los primeros cinco meses del presente año se crearon 327 mil 81 nuevos empleos. Por sí misma, esa cifra podría sonar alentadora si no fuera porque en el mismo periodo del año pasado se crearon 445 mil 207 puestos de trabajo, esto es, casi 118 mil empleos más de los que se tienen contabilizados en 2011.


4. Es claro que la política económica adoptada no ha funcionado para explotar las fortalezas que tiene nuestra economía y desarrollar el mercado interno. Es urgente promover la inversión pública en sectores estratégicos como el agroalimentario, el energético y el turístico, que dadas las condiciones de la economía global, presentan un enorme potencial.


De otro modo, seguiremos con una economía estable en la frialdad de los indicadores macroeconómicos, pero incapaz de mejorar la calidad de vida de su población más vulnerable y con trabajadores informales que producen hasta un 8 por ciento del PIB. Como afirma Augusto de la Torre, economista del Banco Mundial, México vive indicadores económicos nacionales sanos, pero que no generan empleos formales.


5. Con esa inercia, el actual modelo económico lejos de fortalecer el abatimiento de las desigualdades sociales, fomenta la división del país en grupos sociales antagónicos. Hoy confluye una clase media activa que se inserta con cierto éxito en los circuitos tecnológicos y en la economía mundial, y otra muy pobre y marginada, la mayoría, que se expande rápidamente por la falta de oportunidades y que ha encontrado en la migración, la delincuencia o la informalidad un modus vivendi que a nadie beneficia.


6. Por el lado de la competitividad tampoco nos ha ido muy bien en la última década. De acuerdo con la medición que realiza el Foro Económico Mundial a 139 países, en los cuatro años de la actual administración, México ha perdido 14 lugares en ese renglón.

7. Lo cierto es que combatir la inseguridad, abatir el desempleo y promover la competitividad del sector público y privado debieran ser los componentes de una misma política pública integral. Incluso, el rezago que enfrentamos en esos rubros, da elementos suficientes para plantear la renovación de nuestro proyecto de nación. El Estado mexicano requiere garantizar el ejercicio democrático de los derechos ciudadanos y fortalecer la solidaridad y la generación de oportunidades para todos.

8. Para lograrlo, es necesario establecer estrategias de mediano y largo plazos, y desde luego tener una visión de futuro. México requiere de reformas legales pertinentes y adecuadas a la realidad que vivimos; de acciones que den impulso a las cadenas productivas y que establezcan condiciones propicias no sólo para alentar la inversión privada nacional y extranjera, sino también focalizarla donde sea más rentable social y económicamente. Ello se logrará si somos capaces de diseñar un nuevo proyecto de país.

9. Hoy más que nunca requerimos entender los nuevos desafíos del mundo globalizado que demanda conocimientos, capacidad de competitividad y asimilación de la rápida transformación que ofrece el avance en la tecnología. Es primordial favorecer la adaptación de la economía mexicana a estos procesos de cambio.


No debemos equivocar el camino, la única forma de abatir la pobreza es creando empleos e invirtiendo en dos sectores clave: salud y educación. Si la población tiene salud, cuenta con posibilidades de trabajar y tener un ingreso al contar con un activo: su fuerza laboral, y si alguien trabaja, tiene la posibilidad de prepararse, estudiar, capacitarse y aprovechar las oportunidades que se presenten. Es un círculo virtuoso. Los países asiáticos lo entendieron hace décadas y ahora son potencias globales, nosotros debemos hacerlo pronto para salir del estancamiento.


10. El reto de la Nueva Nación que proponemos para México está en generar la democratización de oportunidades, donde hombres y mujeres puedan tener las mismas posibilidades de obtener un empleo, donde el Estado incentive la innovación y la creación de valor para reactivar el mercado interno.


Hacer crecer la economía no sólo es una prioridad, es una necesidad ineludible.